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La Inmigración viola el santuario en Casa Juan Diego

Casa Juan Diego ha sido un santuario para refugiados políticos y económicos y mujeres inmigrantes golpeadas y de sus hijos desde 1980.

Por varios años Casa Juan Diego ha ofrecido ayudar a la ciudad y a la comunidad de la parte Oeste de la ciudad a organizar un salón de contratos para ofrecer trabajo a los trabajadores.

“¿No es extraño?” lloraba ella. “Se llevaron a mi marido que anda batallando para ganar unos cuantos dólares para comida y renta, pero aún en la esquina de la calle Washington, frente a Eckerd, estaba parado el hombre que puso una pistola en mi pecho para robarse la pequeña cadena en mi cuello.”

Este es el problema: los drogadictos, prostituta/os (hombres y mujeres), y aquellos que pasan por el area buscando una población libre de SIDA aún están en las calles, pero aquellos que quieren trabajar han sido deportados por Inmigración. Los que hacen los problemas están en el TV en español dando comentario, aún después de la invasión, porque
ellos son legales.

Fuimos por Ayuda

Fuimos a ver a Cynthia Canales Gorczynski, nuestra Conejal, a pedir ayuda para limpiar las calles, porque hay tanto crimen en el area, y ella respondió positivamente, creímos. Colaboramos con la policía quien nos telefoneó y reunió con nosotros. No protestamos la zero-tolerancia de la policía en el area, que era un agravio de primera clase para los trabajadores.

¿Que obtuvimos?

¿Que obtuvimos de la ciudad para tratar de limpiar el barrio? La Immigraciòn invadiendo la Casa Juan Diego a las 6 a. m., en el Dia de Muertos, presentándose como contratistas (ofreciendo $5.00 por hora), entrando a nuestra propiedad y aún tratando de arrastrar para afuera a los hombres que se rehusaban a dejar su hogar en Casa Juan Diego. Estos son los hechos.

¿Porque Casa Juan Diego?

Nos sentimos defraudados de que la Ciudad de Houston haya escogido la Casa Juan Diego como el blanco primario para el ataque de la Inmigración.

Fue el primer lugar a donde vinieron y fue la primer gente en el Centro de Detención en el parque de la Ciudad en la calle Scotland, gente de Casa Juan Diego.

Ninguno de los huéspedes de Casa Juan Diego anda por las calles. No estaban parados en las esquinas de las calles y no han estado en las esquinas durante el año. Casa Juan Diego no alimenta a las personas de las calles. La Ciudad y la policía sabían esto.

Algunas de las personas de la Ciudad envueltas en esta redada de los pobres inmigrantes y refugiados en Casa Juan Diego practican la fe católica y reciben la Eucaristía.

¿Quien Llamó A La Inmigración Sobre Casa Juan Diego?

Lo que nos hace sentir mas in_ómodos es de una Directora de escuela primaria del Distrito Independiente de Escuelas de Houston que fue instrumental en llamar a la Inmigración. Nos preguntamos si ella sabe (segun reportes que hemos recibido) que algunas de las personas que se llevaron orque andaban buscando trabajo son padres de niños en su escuela.

Cientos de niños de familias que han vivido en Casa Juan Diego han asistido a la escuela de esta directora. ¿Que sucedera a los niños de Casa Juan Diego que están allí ahora? ¿Pagan los niños por los pecados de sus padres?

¿Mientras Tanto Que?

El ataque de Inmigración en Casa Juan Diego nos pegó como una tonelada de ladrillos. Era la primera vez.

Sin embargo, el día estuvo lleno de ironías. Cada vez que nos sentábamos a discutir el ataque éramos interrumpidos por varias agencias de la ciudad, condado, escuela y United Way pidiendo ayuda con sus varios problemas sin resolución.

El Hospital de Psiquiatria del Condado de Harris nos llamó solicitando fondos para viajar para ayudar a un paciente indocumentado.

El programa para violencia en Familias del Departamento de Policía de Houston (un excelente programa) nos llamó para pedirnos que admitiéramos a una mujer maltratada y a su criatura de Honduras.

Recibimos varias llamadas de madres del barrio cuyos esposos habían sido levantados u otros miembros de la familia llamaban desesperados. Habían estado llamando a Inmigración y a varios centros de detención, tratando de localizar a los miembros desaparecidos de su familia. Algunas mujeres nos rogaban que les ayudáramos a encontrar trabajos con vivienda, pues no podrían sobre vivir sin sus esposos o hermanos.

Recibimos un llamado de Servicios Sociales del Condado de Harris pidiéndonos albergue para una familia de seis que están viviendo en su carro mientras esperan la inspección de su vivienda Sección 8 de casas de gobierno.

La parroquia de St. John Vianney llamó para mandarnos una madre y su criatura que habían estado viviendo en un pequeño apartamento con nueve personas.

Recibimos un llamado de AVANCE, que proporciona clases para padres y otros programas para padres de habla hispana, pidiéndonos que alojáramos a una mujer que no tenía a donde ir.

Una mujer Cubano-Americana llamó para pedirnos que diéramos hospitalidad a una amiga que tiene seis hijos chicos y que está en una imposible relación abusiva con su esposo.

Las trabajadoras sociales del Hospital Herman nos llamaron para pedir albergue para un hombre paraplégico indocumentado que estaba en el hospital.

Una trabajadora social del Hospital Ben Taub nos llamó para pedir ayuda con problemas muy difíciles tocante a una madre e hijos. Una escuela primaria HISD nos pidió ayuda para una mujer maltratada.

El Departamento de Salud de Texas nos llamó para pedirnos ayuda de $60.00 para papeles legales temporarios para que padres Mexicanos puedan quedarse con su criatura seriamente enfermo que está hospitalizada.

La Iglesia de San Esteban nos llamó para arreglar ayuda para viajar para una familia. Una iglesia nos llamó para obtener información sobre cuidado médico para alguien que habla español.

Una mujer pidiéndo asistencia. La Oficina de Probación del Condado de Harris quería que aceptáramos a un menor de edad que estaba solo.

¿Quién seguira?

¿Quién será el siguiente blanco de la Cuidad e Inmigración? ¿Las mujeres maltratadas, sin hogar que nos traen la policía y directores de Escuela?

¿Los hombres con muletas o en sillas de rueda que no tienen hogar que nos mandan los Hospitales de Ben Taub y L.B. Johnson? ¿Los pequeños bebes sin hogar?

¿Las 200 mujeres inmigrantes que vienen a nosotros por comida cada semana? ¿Las 200 mujeres inmigrantes que vienen por ropa cada semana?

¿Los enfermos y aquellos con problemas dentales serios que vienen a nuestras varias clínicas gratis? ¿Las personas que vinieron a nuestra comida de Acción de Gracias?

¿Las personas que vienen a las clases de Inglés? ¿Los jovenes que nos manda la oficina de Probación Juvenil?

¿Qué hacer después?

¿Qué podemos hacer? Lo que haremos es seguir prestando servicios a los muchos miles de personas que nos mandan las agencias y las iglesias de Houston.

Trabajaremos con las familias de los desaparecidos de Houston igual como tantos han trabajado con las familias de los desaparecidos de Centro America.

Continuaremos vendando las heridas y consolando a los que sufren y acogeremos a los extraños que vengan a nuestras puertas.

Continuaremos aceptando a menores solos que nos manda la Pro-Juvenil del Condado de Harris.

Continuaremos distribuyendo comida y ropa a tantas familias al margen para tratar de ayudarles a quedarse en sus propias casas.

Y rezaremos por una solución positiva. Rezaremos por aquellos que hicieron las decisiones para perseguir a los mas humildes y vulnerables.

Nos reuniremos con personas de buena voluntad que quieren trabajar hacia una solución positiva.

Trabajador Católico de Houston, Vol. XIII, No. 5, diciembre 1993